Thursday, November 25, 2010

viernes 26 de Nov de 1.999 Once años después.... seguimos cantando, seguimos soñando..


Esta no es una historia con introducción, nudo y desenlace, tampoco una típica historia de amor, o sí lo es pero tratando de estar muy lejos de la cursilería. Es de pasión, de perseverancia, de sueños, desilusiones y búsquedas .
Es una historia que comenzó hace once años y no tiene final, tampoco tendrá porque el arte es una de las cosas que puede hacer que una persona se vuelva inmortal. Un libro, un disco, una pintura, una escultura, un poema queda aunque su autor muera.
El 26 de Noviembre del año 1999, fue viernes, igual que hoy.
En esa época trabaja en el Lloyds Bank del Centro, Palma esquina O´leary (actual Hsbc). Yo era chica “Fast Line” con un vestidito corto azul con bordes verdes recorría Casa Central. Mi tarea era mostrar a los clientes cómo utilizar las máquinas automáticas y descongestionar las cajas. Me divertía en el trabajo porque sabía que faltaba poco para viajar a Alemania por nueve meses a la Expo Hannover, y me pasaba tarareando y repartiendo sonrisas por todos lados. Ese día pedí permiso para salir más temprano del banco.
Casi no hablé toda esa semana, tenía miedo de quedarme ronca. Una especie de ataque de nervios hizo que me engripara una semana antes. Entre nebulizaciones, muchos caramelos de miel y visitas al Dr Heinechen intenté tranquilizarme
Esa noche fue mi primer concierto, recuerdo todo, la ropa que usé (la sigo usando) el repertorio, las caras de los presentes, los aplausos, el molestoso ruido del tránsito,fue en Diablito´s Pub, un bar que estaba en el complejo mediterráneo y daba directamente a la calle.
La idea surgió dos meses antes, como un S.O.S , una necesidad grande de hacer algo que llenara un vacio que en ese momento estaba sintiendo. Necesitaba algo que ocupara mi mente, mi tiempo pero más que nada algo que me apasione. Puede decirse que de no haber sentido ese vacío no hubiese organizado mi primer concierto, armado una banda de músicos, lanzado un disco, una página web, un videoclip … quizás, no sé, no lo voy a saber.. Lo cierto es que siempre me gustó cantar. Cantaba en el colegio, tocaba la guitarra, escribía canciones en las clases de matemática, de ciencias y luego mi compañero el más bocho tenía que hacer maravillas para explicarme todo lo que no atendí en clase.
El primer Intercolegial de música que gané fue con la canción “Nothing Compares to you”, mi mamá estaba en el público y en ese entonces ya había una silla vacía.
Cuando terminé el colegio seguí con mis clases de guitarra pero dejé de cantar un tiempo. Tenía en esa época un novio (ok ok dijimos que esta no es un típica historia de amor, pero, ¿qué sería de una historia si no tuviese al amor como temática?, cualquiera sea el porcentaje de protagonismo) que se fue de viaje a Europa sin fecha específica de retorno. Yo acababa de terminar el colegio, estaba en primer año de Marketing y Publicidad en la Americana (al volver de Hannover cambié de carrera y retomé en el 2001 Administración de Empresas, pero esa es otra historia y también tiene un motivo que en otra ocasión será contada) y trabajaba en el banco. Estaba tan triste porque él se había ido que busqué refugios. Entré al movimiento de Schoenstatt, trabajaba los fines de semana como vendedora en John L Cook e iba al gimnasio, así no quedaba tiempo para pensar, llorar o estar triste.
Trabajando en John L Cook me enteré que Silvia Quevedo (una chica hermosa, hoy ya casada con hijos, de las Teresas, que muchas veces me ganó en los Intercolegiales cantando temas de Sandra Mihanovich) iba a hacer un concierto en Diablito´s Pub acompañada en la guitarra por Carlos Cazal (Hoy sigue dirigiendo el coro de las Teresas y ahora hasta sale en la publicidad de Personal, la de Juan Saldo, sí, esa con el coro de niños). Ahí se me ocurrió hacer uno también. Hablé con el dueño de Diablito´s Pub (no recuerdo el nombre de él, sé que falleció unos años después, me contaron cómo fue pero también es otra historia que no será contada ahora) y llegamos al acuerdo de que el ponía el lugar, el escenario con luces y sonidos, imprimía las entradas y yo podía venderlas si quería.
En esa época me gustaba un chico que ayudaba a unos hogares en Capiibary ( ok ok estaba enamorada del que era mi novio, muy enamorada pero eso no me hacía ciega pero hay que aclarar acá que nunca pasó nada, cuando escuchó en ese concierto que le dediqué el tema “NOTHING COMPARES TO YOU” a mi ex que no estaba en el País, se puso de novio a la semana con una chica que hacía ya tiempo estaba rondando por ahí y yo todavía me preguntaba por qué… jajaja pero bueno también forma parte de otra historia) , me había comentado que necesitaban ropas para los niños y sus padres entonces, pedí a los asistentes que colaboren llevando eso como ingreso.
Armé el repertorio que todavía recuerdo perfectamente, “Something” de los Beatles, “Naturaleza Muerta” y “Dalí” de Mecano, “Nothing Compares to you” versión Sidney O´ Connor, “Tu Enfermedad” versión Fabiana Cantilo, “Dame un minuto más de ti” Sandra Mihanovich, “Bizzare Love Triangle” versión Frente, “Dont´cry for me Argentina” versión Madonna ( Se la dediqué a mi mamá que siempre escuchaba esa canción con mi abuelita los fines de semana que se instalaba en el sofá de la sala) y otras más.
Los músicos fueron Néstor Caballero (gran amigo desde el colegio, que siempre escuchó paciente mis historias, en las buenas y en las malas), Osvaldo Vera (excelente músico, fue mi compañero de Inglés en el Anglo un año de curso intensivo todos los días) y el profe Néstor Arévalos ( UN GRANDE, sigue enseñando en el coro del San José, durante tres años fui todos los sábados de tarde a su casa a practicar guitarra, más que ir a una clase era como ir a visitar a tíos, primos porque toda su familia me trataba con tanto amor que me encariñé mucho con todos ellos). Los tres se pusieron las pilas “al toque”, aguantaron mis nervios, mi insistencia en ensayar mil veces cada tema y aceptaron tocar gratis y apoyarme más que nada por el gran cariño que los tres me tenían (espero me sigan teniendo…).
Mis padres jugaron un papel fundamental siempre. Mi mamá me acompañaba a algunos ensayos, me acompañó a elegir la ropa (en ese momento no me vestía rincón de buenos aires ), me llevó a la peluquería (tampoco me peinaba Osvaldo Bucci en esa época) y llevó a sus amigas al concierto. Mi papá me sacó las fotos para enviar a prensa(a Carlos Bittar no lo conocía en esa época y el Mono Aquino andaba sacando fotos a Cerati y viajando por Argentina con una barba seguro no tan blanca como ahora), él envió la gacetilla a los diarios y medios de comunicación. Así el jueves 25 salieron publicaciones sobres conciertos míos por primera vez en tres diarios.
Una sensación hermosa, mezcla de sentimientos, ilusión, curiosidad, miedo, mucho cariño, amor, ausencia, melancolía, alegría, nervios, orgullo, satisfacción, y sobre todo mucha pasión.
La prueba de sonido la hice a la tarde, el concierto estaba marcado para las 22:30, yo llegué a las 22:20, estaba lleno.
Amigos del colegio, compas de Facultad, compañeros del Lloyds Bank, familiares, amigos de la vida, las chicas que luego fuimos a Hannover a trabajar.
En primera fila mi mamá llorando de emoción, mi papá (sacando fotos), mi hermano menor (filmando, tenía todavía una cámara filmadora que me regalaron mis padres cuando cumplí 15 años y la dejé olvidada en una estación de metro en Paris en el año 2000, fui una parada más, cuando ya no estaba. Capaz que si eso me pasaba en Alemania la encontraba, es también otra historia) y una sola silla vacía.
Recién en la tercera canción me salió bien la voz. El concierto salió genial, muchísima gente, muchos aplausos, abrazos, y una de las cosas más hermosas fue que llenamos un camión de bolsas de ropas. Ninguna persona entró con las manos vacías.
Terminó el concierto y fui a tomar un helado (con eso de que estaba ronca llevaba dos semanas sin tomar helado), fui a casa a ver la filmación, le llamé a mi ex a contar todos los detalles del concierto y me quedé horas sin poder dormir, mirando la luna hasta que el despertador sonó y la luna ya no estaba ahí.
Así comenzó esta historia con la música , con la luna y otras tantas más ..
Hace poco un ex me dijo que si me volví cantante porque un ex se fue de viaje, al cortar con él, mínimo tenía que escribir un libro... y bueno, si el desamor sirve de inspiración, habrá que perder en el amor para ganar en creación.. o no??
Pasaron muchas cosas en estos once años, muchas personas se fueron, otras volvieron, algunas nacieron otras murieron. Hubo personas que lastimé, personas que me lastimaron, hubo amores, decepciones, risas, llantos, sueños que se cumplieron, sueños frustrados, corazones rotos, remendados, ilusiones, desilusiones, kilos más, kilos menos. Hubo Países que conocí , lugares a donde quiero volver, personas que viajaron, algunas que quise olvidar pero no olvidé, otras que extraño y no sé si volveré a ver. Gente que apareció, gente que nunca más volví a ver, algunos que se casaron, otros que se divorciaron, se volvieron a casar, nuevas amistades, amigos y amores que dejé ir…
pero la música, la música siempre estuvo ahí:D

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